Saturday, January 24th, 2009
En la milenaria China, hace muchos, muchos años; cuando la Gran Muralla era sólo apenas una medianera, aconteció una maravillosa y aleccionante historia de amor, que a continuación paso a relatarles…
En las costas del mar de China se encontraba emplazada la pequeña pero próspera aldea de pescadores de ostras de KHO HANG LANG, un apacible lugar gobernado por el bueno de SHIN KHO HONG, un hombre justo, muy querido por los suyos, pero que a la hora de tomar decisiones no era capaz de afrontar las consecuencias… En resumidas cuentas, todos decían que a SHIN KHO HONG le faltaban huevos.
SHIN KHO HONG era el padre de la hermosa TSU CHU CHIN, una de las jóvenes más bellas de toda la región…
A kilómetros de allí, tierra a dentro, separada de KHO HANG LANG por la aldea de agricultores de FHI FEN, se encontraba el poderoso imperio de KHO HANG LONG, temible pueblo de guerreros gobernado por la inescrupulosa y cruel emperatriz KHON TCHA PHU, una mujer enorme, fea, muy peluda e irritable; a quien todos temía, pues se decía que tenía la costumbre de tragarse a la gente… Se rumoreaba que más de uno había sido absorbido por la emperatriz KHON TCHA PHU; o cómo a ella le gustaba que la llamasen: ¡La Gran PHU!
La Gran PHU poseía terribles poderes mágicos, los cuales había utilizado para hacer desaparecer a su esposo, el legítimo emperador de TCHU PENG LONG… Un sirviente de palacio fue testigo de cómo la malvada KHON TCHA PHU había utilizado sus poderes para convertir a su esposo WHIN HIH en oso, para luego venderlo en el mercado de HEH SHO. Luego había nombrado a sus hijos en los puestos claves del gobierno… En TCHU PENG LONG, los funcionarios eran todos hijos de PHU.
Cierta mañana, KHON TCHA amaneció más irritada que de costumbre; durante toda la noche había tenido algo dándole vueltas adentro… Mientras se vestía, al colocarse un collar, descubrió que era lo que la había perturbado durante el sueño… ¡quería anexar a sus dominios a la aldea de KHO HANG LANG!
Así, esa misma mañana envió un mensajero a KHO HANG LANG proponiéndole a SHIN KHO HONG una alianza matrimonial entre la hija de éste, TSU CHU CHIN, y el menor de sus hijos, el príncipe PHI THI LING…
PHI THI LING era retraído, apocado, bastante corto… de carácter, demasiado blando, aunque muy formal, educado y delicado… Mientras que para su madre era un perfecto caballero, para las demás mujeres del imperio ¡era un perfecto boludo!
Al recibir la propuesta, SHIN KHO HONG, como era su costumbre, dudó. Llamó a su hija y le comunicó el pedido de mano de la Gran PHU… TSU CHU CHIN, en un primer momento, rechazó la idea del matrimonio, pues hasta allí había llegado la fama de cruel de KHON TCHA PHU… y la fama de pelotudo de PHI THI LING; más luego de reflexionar, aceptó. TSU CHU CHI era la única hija de SHIN KHO HONG, el cual, por demás de celoso no la dejaba salir de la casa ni a jugar a las damas chinas… La muchacha había comenzado a sentir los ardores de la edad, y pensó que era preferible tener un PHI THI LING en mano que cien volando.
Se concertó, entonces, un encuentro en la aldea vecina de FHI FEN, lugar neutral entre ambos pueblos, al cual cada una de las partes involucradas enviaría a los novios: KHO HANG LANG a TSU CHU CHIN; y TCHU PENG LONG a PHI THI LING…
Pero no todo resultó como estaba previsto… Cuando PHI THI LING se paró frente a TSU CHU CHIN, esta se sintió desilusionada… Enseguida comprendió que PHI THI LING no calmaría su ansiedad…
La joven rechazó al príncipe, quien regresó a TCHU PENG LONG a contarle todo a KHON TCHA PHU…
KHON TCHA volvió a irritarse; para colmo, se encontraba en uno de esos días… en que todo cae mal.
La Gran PHU amenazó con invadir a la aldea de KHO HANG LANG y conquistarla por la fuerza, ante la afrenta que había recibido PHI THI LING. Envió un ultimátum a SHIN KHO HONG dándole una semana para que su hija desposara a PHI THI LING, o en caso contrario KHO HANG LANG sería arrasada.
SHIN KHO HONG, como era su costumbre, dudó; pero luego reflexionó y tomó una decisión… corrió a esconderse.
TSU CHU CHIN seguía firme en su postura. NO quería saber nada con PHI THI LING, a quien consideraba, luego del encuentro de ambos, un soberano boludo.
Al no recibir la respuesta que esperaba, KHON TCHA PHU decidió invadir KHO HANG LANG, y comandaría el ataque personalmente.
Mandó llamar al jefe de sus ejércitos, el General LHO PHING TCHO para que alistara a sus tropas, e hizo ensillar a su yegua de batalla PHI HING.
Al alba del día siguiente, KHON TCHA montó a PHI HING y avanzaron hacia KHO HANG LANG: KHON TCHA PHU por delante y , con todos sus hombres, LHO PHING TCHO por detrás.
Cruzando el poblado de FHI FEN, el paso del ejército fue interrumpido por un hombre muy, muy anciano, que poseía una larga barba blanca que le llegaba hasta el suelo. Debajo de la barba, el anciano estaba completamente desnudo, que se apoyaba en un bastón. Cuando el anciano caminó, La Gran PHU pudo ver que no se trataba de un bastón, y que no sólo la barba le llegaba hasta el suelo… Impresionada por el largo de su… barba; KHON CHA dirigió a PHI HING hacia el anciano. Allí le reconoció… Era el venerado sabio LHA FHI FHO, el líder del poblado.
Enfrentando LHA FHI FHO a KHON TCHA PHU le habló de esta manera:
-¡Oh Soberana KHON TCHA, que eres reverenciada por todos tus súbditos!… ¡Oh tú, reverenda PHU, debes saber que la violencia a nada conduce!… Si quieres que tu PHI THI LING tenga a TSU CHU CHIN, debes utilizar la persuasión, no la violencia…
-¿Por qué razón osas interrumpir el paso de mi ejército?… - preguntó la Gran PHU - ¿Cuál es tu interés en ésto, LHA FHI FHO?
-¡Oh, inmensa KHON TCHA, que impones temor con tu sola presencia!… Tal vez no sepas que en mi aldea, FHI FEN, todos vivimos de las plantaciones de batata… Pues bien; los campos que más producen pertenecen, en realidad, a la aldea de KHO HANG LANG; pero SHIN KHO HONG nunca ha tenido huevos para reclamárnoslos… Además, a ellos les interesa sólo la pesca de ostras; nada saben de agricultura… Por eso, oh Gran KHON TCHA, si tu comienzas una guerra contra KHO HANG LANG, seríamos los más perjudicados, puesto que nuestros sembradíos se convertirían en un campo de batalla, y nosotros no tendríamos dónde enterrar nuestras batatas!
-¿Y qué propones, sabio LHA FHI FHO? – interrogó PHU-.
-¡Gran PHU; - dijo el anciano- deja que envíe a mi hijo a la aldea de KHO HANG LANG como mediador… Es un joven muy inteligente y estoy seguro que podrá convencer a TSU CHU CHIN de que acepte a PHI THI LING…
-¡Anciano LHA FHI FHO!… ¿Por qué crees que tu hijo podrá convencer a TSU CHU CHIN?…
-¡Has de saber, oh inmensa KHON TCHA, que por alguna misteriosa causa, ninguna mujer es capaz de resistirse a mi hijo… Compruébalo tú misma… ¡Allí viene!…
Ante ellos se hizo presente un joven alto, apuesto y musculoso; con ciertos atributos que nada tenían que envidiar a los de LHA FHI FHO…
-¡Gran PHU, - dijo LHA FHI FHO – te presento a mi hijo TANG PHI HONG!
La soberana KHON TCHA quedó fascinada ante TANG PHI HONG… Era verdad que tenía algo que lo hacía irresistible a ante las mujeres… Hasta la insensible KHON TCHA PHU sucumbió ante TANG PHI HONG…
-¡Hijo mío, - dijo el anciano – debes ir a la vecina aldea de KHO HANG LANG y convencer a TSU CHU CHIN de que acepte por esposo a PHI THI LING, un hijo de la Gran PHU… Esfuérzate en tu misión… De ello depende que sigamos teniendo donde enterrar las batatas!…
-¡No te preocupes, venerable padre, - dijo TANG PHI HONG – cumpliré con tu encargo… Confía en mí!…
-¡Sé que no me defraudarás!… - agregó LHA FHI FHO – ¡Ve a cumplir con tu misión, TANG PHI HONG; y mantente firme hasta que la acabes!
La Gran PHU, que no había sacado los ojos de encima del muchacho mientras padre e hijo hablaban, desmontó a PHI HING y se dirigió a hacia ellos…
-¡Venerable LHA FHI FHO – dijo la emperatriz -, es verdad lo que decías de tu hijo!… No sé por qué; pero TANG PHI HONG me ha hecho sentir algo adentro que hace mucho que no sentía!… Te prometo, sabio, que si tu hijo convence a TSU CHU CHIN, como recompensa me casaré con él!… ¡Lo quiero para mí!…
La noticia sacudió tanto a TANG PHI HONG, que éste se sintió más turbado de lo que nunca había estado; y acabó temblando… Al muchacho no le agradaba para nada la idea de pasar el resto de su vida junto a la Gran PHU, pero, para no contrariar a su padre, partió para cumplir con la misión…
Al anochecer llegó a KHO HANG LANG y se dirigió a la casa de SHIN KHO HONG, para entrevistar a TSU CHU CHIN…
Fue recibido por el gobernador en la sala de audiencias, mandaron a buscar a TSU CHU CHIN… Cuando la joven entró, se sorprendió al ver a TANG PHI HONG parado en el medio del salón; y como todas quedó fascinada con él… Pero también el muchacho quedó prendado de la joven… TANG PHI HONG nunca sospecho que TSU CHU CHIN fuera tan bella…
Recobrado de la sorpresa del primer encuentro, se dirigió a ella y le hablo con estas palabras:
-¡Oh hermosa TSU CHU CHIN, había llegado hasta aquí con la tarea de convencerte que aceptaras como esposo al príncipe PHI THI LING; pero al contemplar tu belleza me niego a hacerlo… No podría soportar que una persona tan frágil y delicada como tú acabara al lado de PHI THI LING!… ¡Hermosa TSU CHU CHIN, aún sabiendo que deshonraré a mi padre y provocaré la irritación de KHON TCHA PHU, desisto de mi misión!
-¡Oh apuesto TANG PHI HONG, tu sinceridad me ha emocionado, pero más me ha impresionado tu firmeza!…
-¡Estoy dispuesto a arriesgarme, pues creo que me he enamorado de ti! - Respondió el muchacho; y avanzó lentamente hasta ella…
Cuando TANG PHI HONG estuvo parado cerca de TSU CHU CHIN, la tomó de la mano y se la besó dulcemente…
-¡Desde hace mucho tiempo te estoy soñando!… - Le dijo ella- ¡No sabía tu nombre; pero tu rostro fue visto muchas veces por mí en sueños… Aún sin conocerte, muchas noches soñé con estrecharte entre mis brazos, TANG PHI HONG!…
Y así los enamorados se confundieron en un beso, sin sospechar que eran observados por una pareja de sirvientas de la casa: HUNG PHU THON y NHO PHIN CHAH, pareja de travestis que en realidad eran unos espías de la Gran PHU…
HUNG PHU THON y NHO PHIN CHAH avisaron de inmediato a la Gran PHU de lo acontecido en KHO HANG LANG.
KHON TCHA, irritada, comenzó a maldecir, prometiendo vengarse, cuando LHA FHI FHO la calmó.
-¡Gran KHON TCHA PHU – dijo el sabio – ambos hemos sido engañados! ¡TSU CHU CHI, y TANG PHI HONG, a quien ya no considero mi hijo, deben pagar esta traición!… Pero te propongo un trato: Si tú prometes entregarnos los campos donde sembramos, te ayudaré a conseguir el reino de KHO HANG LANG y a vengarte de ellos!…
-¡De acuerdo, LAH FHI FHO!… Pero te prometo que si fallas te convertiré en un inodoro y te colocaré en un baño público, para que seas cagado por todos! – añadió la Gran PHU- .
Ante tal amenaza, LAH FHI FHO, se sintió intimidado.
-¡Majestad, - dijo el anciano – uniendo tus poderes mágicos a mí sabiduría, convertiremos a tus espías en animales para que se deslicen por la casa de SHIN KHO HONG sin levantar sospechas, y una vez allí raptarán a TSU CHU CHIN y eliminarán a TANG PHI HONG!…
-¡LAH FHI FHO, me sorprendes! – dijo KHON TCHA – Yo tengo fama de cruel pero tú lo eres más!… ¡Estás dispuesto a matar a tu propio hijo!
-¡TANG PHI HONG me ha desobedecido y por tal motivo ya no es mi hijo!… Además, desde que él se desarrolló, las minas le dan más bolas que a mí!
Uniendo así la sabiduría de LAH FHI FHO a los poderes mágicos de KHON TCHA PUH, convirtieron a HUNG PHU THON y a NHO PHIN CHAH en una yunta de bueyes, animales muy comunes en todas las aldeas de China.
Convertidos en animales, HUNG PHU THON y NHO PHIN CHAH se introdujeron, a la noche siguiente, en la casa de SHIN KHO HONG.
En los fondos de la casa, cerca de un pozo de agua que pertenecía a sus vecinas, TSU CHU CHIN miraba el cielo junto a su enamorado, quien le estaba enseñando el nombre de las constelaciones. Sentada sobre TANG PHI HONG, éste le estaba haciendo ver las estrellas.
Ya habían identificado 2.348.542 estrellas – sin tener contar el cometa de las 22,30 – cuando advirtieron que hacia ellos avanzaba una yunta de bueyes. El buey es un animal sagrado en la China, y tomaron su presencia como signo de buena suerte…
Al estar junto a la pareja, para disimular, los sirvientes convertidos en bueyes comenzaron a lamer las manos de ambos enamorados: HUNG PHU THON lame a TANG PHI HONG y NOH PHIN CHAH a TSU CHU CHIN.
Imprevistamente, HUNG PHU THON le metió los cuernos al joven, arrojándolo dentro del pozo…
TANG PHI HONG sólo pudo agarrarse de los enrulados cabellos de TSU CHU CHIN, quedándose con algunos de ellos entre los dedos… Mientras caía en el profundo pozo oyó los gritos de su amada, que pedía auxilio mientras era llevada por los bueyes espías.
Quiso la buena estrella del joven que vivieran, en la casa vecina a la de SHIN KHO HONG, dos de las hechiceras más famosas de toda la China, las hermanas PHON GANG LAH y SHA KENG LAH, unas enemigas de la Gran PHU.
Acudiendo a los gritos de auxilio del joven, junto al pozo llegó SHA KENG LAH, quien al ver al muchacho llamó a su hermana:
-¡SHA KENG LAH!…¡ Es TANG PHI HONG!… ¡SHA KENG LAH!… ¡Es TANG PHI HONG!
-¿Por qué gritas? – preguntó SHA KENG LAH-.
-¡Porque tengo un hombre metido en mi pozo!… ¡Es TANG PHI HONG!…
Ante los gritos de su hermana SHA KENG LAH, tiró una soga al joven y lo ayudó a salir. Ya fuera del pozo TANG PHI HONG, de nuevo erguido, narró a las hermanas los sucedido con los extraños bueyes…
Con sus artes mágicas, las hermanas LAH descubrieron el plan de KHON TCHA PHU y LHA FHI FHO, contándoselo al joven.
Como eran declaradas enemigas de la emperatriz, las hechiceras decidieron ayudar a TANG PHI HONG a rescatar a TSU CHU CHIN.
La malvada KHON TCHA tenía prisionera a TSU CHU CHIN en su palacio, y mediante un encantamiento le había borrado la memoria para que olvidara a TANG PHI HONG.
PHONG GANG LAH le entregó al muchacho una botella con cierto líquido mágico que tenía la propiedad de volver indestructible lo que tocara… Asimismo, SHA KENG LAH le entregó una bolsita al joven diciéndole:
-¡Estos son unos polvos mágicos que le ayudarán a TSU CHU CHIN a recuperar su memoria… Arrójalos a su cara y recordará todo!… ¡Cuídate!…
Y así partió el amante al rescate de su enamorada, con la botella y la bolsita en sus manos. Las hermanas LAH quedaron rezando a los dioses por éxito de la misión de TANG PHI HONG…
Al anochecer, amparado por las sombras, TANG PHI HONG penetró en el palacio, y luego de desmayar a los guardias se dirigió a las habitaciones donde estaba prisionera TSU CHU CHIN.
La encontró dormida y se le acercó sigilosamente. Delicadamente la tocó en el hombro, más la joven, sobresaltada, comenzó a pedir auxilio…
TSU CHU CHIN no lo reconoció debido al hechizo de la Gran PHU, y alertó a todos los guardias… Más de pronto, el enamorado recordó la bolsita que le había dado SHA KENG LAH, y procedió tal como la hechicera se lo había indicado… El joven le echó unos polvos en la cara y así TSU CHU CHIN recordó a TANG PHI HONG…
La joven, aliviada gracias al los polvos, abrazó a TANG PHI HONG; y estaban por besarse cuando, de pronto, irrumpieron a la habitación KHON TCHA PHU, LHA FHI FHO, el general LHO PHING TCHO, el príncipe PHI THI LING y los bueyes travestis HUNG PHU THON y NHO PHIN CHAH… ¡La escena se tornó orgiástica!
-¡Ríndete, TANG PHI HONG! – Sentenció la Gran PHU- ¡Estás rodeado y no tienes escapatoria!…
-¡Nunca, KHON TCHA PHU!… Prefiero morir junto a mi amada que perderla!
-¡Pues entonces, muere, TANG PHI HONG!… ¡Atáquenlo!… - Ordenó la Gran PHU; y todos los presentes se abalanzaron sobre la pareja, sujetando a ambos enamorados: primero HUNG PHU THON, con PHI THI LING, sujetó a TANG PHI HONG por detrás y luego LOH PHING TCHO por delante… LAH FHI FHO a TSU CHU CHIN, mientras KHONG TCHA PHU gritaba histérica por NHO PHIN CHAH, que convertido en buey aún, se había cagado de miedo en la alfombra del palacio.
TANG PHI HONG, valientemente, redujo a sus agresores y liberó a TSU CHU CHIN de las manos de su padre… Entonces, la malvada PHU envió a los bueyes a atacar al joven… Este, recordando la botella con el líquido que le había dado PHONG GANG LAH, tomó un cabello de su amada TSU CHU CHIN, lo roció con el líquido y lo hizo indestructible. Luego, con gran agilidad sujetó a ambos bueyes con el cabello y lo ató a una de las columnas del palacio… Con tanta fuerza tiraron los bueyes que la columna se desplomó sobre los malvados, aplastándolos… Sin las columnas que lo sostuvieran, el techo comenzó a desmoronarse sobre los presentes, enterrando a KHON TCHA PHU y los suyos… Milagrosamente, TANG PHI HONG y TSU CHU CHIN se salvaron a pesar de habérseles caído el techo encima; porque, como dijo el famoso poeta chino THAN GHI THO: “…pero el amor es más fuerte”…
TSU CHU CHIN y TANG PHI HONG, luego de tantas penurias, acabaron juntos… Se casaron y se fueron a vivir a la villa de HAH KHA BHEN, en donde TSU comenzó a vender cosméticos y TANG a fabricar jugos…
Y así termina esta historia de amor; pero como todos los cuentos chinos, éste nos deja una moraleja: “¡Tira más un pelo de TSU CHU CHIN que una yunta de bueyes!”
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